No si os acordaréis del debate de Pizarro y Solbes, ese en el que ganó Solbes según todos los medios. En él quedó muy claro que no estábamos en crisis sino en una desaceleración, vamos que las cosas estaban un poco flojas, pero que tras las elecciones notaríamos una mejoría. También se dijo que creceríamos un poco menos, sobre el 3,3 (siempre más del 2,7 que era lo que preveía el FMI y que Pizarro le sacó a palestra) , algo lejos de lo que habíamos crecido hasta ahora (sobre un 3,8). También Solbes, tras la insistencia pizarriana, confirmó que crecer menos de un 3 % no garantizaría la solbencia de la seguridad social. Pues bien, hoy ya se sabe, gracias al FMI, que estaremos en torno al 1,8.
Ganó el debate y pasaron las elecciones, y ahora SÍ, estamos en crisis, porque en nuestro renovado gobierno ya no habla tanto de “desaceleración”, sino de crisis. Y ahora sí, se hablan de medidas para esta amarga situación.
Ahora pienso, si se sabía que había ¿por qué negarla? ¿Para sembrar la tranquilidad y asegurar las elecciones, pues la economía no ha sido tratada eficientemente en la pasada legislatura?
Estaría bien que si en 2 ó 3 meses no te gusta como ha ido el gobierno, te pudieran devolver el voto, como cuando te dan 15 días de prueba en un producto.
De todas formas esto ya forma parte del pasado, en esta nueva legislatura estoy algo más esperanzado que en la pasada: ZP admite la crisis y menciona alguna medida que no me disgusta, hace un guiño a IU en lo que de la ley electoral se refiere, hay menos nacionalismo exaltado, Rajoy habla de pactos (y demuestra algo de más manga ancha en lo que ha hablado del pacto antiterrorista, al menos) y el PP cambia algo sus caras.