Este niño es un por culo

Quiero dedicar esta anécdota a todos esos niños que entran a la colchonería de mi padre, potriquean los colchones con los zapatos puestos, como si de una cama elástica se trataran, mientras que mi padre se corroe por dentro, pues sus padres les ríen las gracias y de vez en cuando dicen: niño ven aquí y estáte quieto; sin darse cuenta de que joden la mercancía y el saber estar de las personas que se ganan el pan de manera humilde.

Fue una bonita tarde de otoño, en la que mi jefe del BEEP me encomendó la aparentemente sencilla tarea de llevar un ordenador con impresora multifunción a un piso nuevo. Me dejó en el portal con la mercancía y él se fue para abrir la tienda, eran más o menos las 5 de la tarde. Me abre la puerta una mujer de unos treinta y tantos y debajo de ellos dos adorables niñitos: Laura y Virgilio. El piso grande y bonito.

Fui entrando a la casa despacito, pues llevaba la pantalla TFT, el PC completo e impresora multifunción. Cuando entré pedí unas tijeras para desembalar, aunque sino hubiera usado mis llaves, y me dispuse a mi tarea. Ella me comenta al darme las tijeras que le instale todos los programas que lo acordó con Manolo y que tiene que hacer unas cosillas en el salón y que los niños no me van a molestar, acto seguido suena el teléfono y se pone a cascar la mujer en la otra punta de la casa.

Así que me pongo a desembalar la torre, la extraigo y saco los cables, el ratón, el teclado para ponerme a conexionar. El niño se queda mirándome y yo decido pasar de él para salir pronto de allí. Estoy colocando el ratón voy a coger el cable de alimentación de la torre y no lo encuentro. Me pongo a buscar dentro de la caja, por el sillón, por el escritorio…nada. En esas miro detrás de la puerta por donde había estado el Virgilio y aparece allí. El niño había salido en ese momento así que pienso que he podido ser yo y que no tiene importancia. La madre además seguía con el teléfono liada.

Sigo colocando cables y compruebo que el PC va fino. Así que digo, voy a instalar el software complementario antes de ponerme con la impresora. Saco todos los Cds unos 9. Instalo Nero, no reinicio, meto Nero en bolsa. Cojo Panda, instalo panda, no reinicio, meto panda en bolsa. Cojo Encarta de regalo, instalo encarta de regalo, no me pide reiniciar, la meto en la bolsa. Cojo Nero ¿¿2 Neros??, voy a comprobar que lo he instalado. Sí, está, no estoy loco. Miro en la bolsa. No hay nero, desde luego llevo un mal día porque aunque Virgilio está sentado ahí al lado, no creo que me haya cogido el Cd y lo haya sacado otra vez….o sí…Saco unos juegos educativos de regalo, miro Virgilio, instalo juegos educativos de regalo miro a Virgilio, amago con coger el Cd del PC, miro a Virgilio con sospecha, guardo Cd en bolsa y por lo menos esta vez no. Acabé de instalarlo todo, claro con 3 ojos, y me preparé a desembalar la impresora ¿y las tijeras?, miro en mi silla y allí estaban…¿si estaba sentado hace un minuto ahí como es que no me he dado cuenta? …Virgilio fijo…este niño va pa ninja…o espía ruso…

Saco la impresora y me dispongo a sacar las cajas al pasillo antes de ponerle los cartuchitos, pues en la sala ya no cogía todo. Y cuando vuelvo no hay cartuchitos de tinta, claro. Sin buscar digo: Virgilio, ¿y los cartuchos? pone cara de tonto. Miro por encima y noto que el cajón está mal cerrado, lo abro y ahí están. Claro, donde si no.Agudizo oreja para ver si su madre sigue charlando y en efecto sigue al teléfono, y oigo que me va a encasquetar el problema no se le escucha un tutorial de medicina (sí, casa de unos médicos). Digo al niño, no me escondas nada más que se lo voy a decir a tu madre, ¿vale? el niño me mira comprendiéndolo todo pues agacha cabeza como signo de perdón. Pues UN CIPOTE para mí, pues fue darme la vuelta y el CD de la impresora había volado. Menos mal que lo pillé en el acto y fui a cogerlo de nuevo. Estaba claro que el niño iba a pasar de mí y que su madre pasaba de los dos. Sólo cabía vengarme de estos minutos preciosos que estaba perdiendo por culpa del niño…

Fue entonces cuando ocurrió, acababa de instalar la impresora y estaba saliendo la hojita de prueba, el niño miraba atento como el papel salía con ese ritmo lento, típico de la calidad alta, que parecía más un paso de Semana Santa que un folio. Yo había casi terminado mi trabajo, pues sólo tenía que esperar a que me trajeran el Cd con el problema de audio, y aún la madre seguía de cháchara. El niño miraba embobado mientras con su dedo índice derecho pegaba algo debajo de la bandeja del teclado del mueble del ordenador. Lo que pegaba era como una lenteja aplastada, era difícil pensar que era el moco de un niño por lo reseco del mismo, si estuviera en una mesa buscaría la mojama entre los platos. Tras unos segundos, el despojo nasal del crío fue adherido, no sin antes una labor de amase por parte del niño. Estaba en su mundo, era un corderito perdido en una dehesa, que simplemente pastaba esperando que su mamá lo encontrara y con esa tranquilidad de la inocencia. Entonces el águila bajó y atacó. Me acerqué a su oido, cogí aire muy despacito, para no hacer ruido, y cuando volvía a por otro pedazo de excrecencia pituitárica le exclamé a todo pulmón en el oido con la voz más grave y varonil que pude:

¡VIRGILIO! ¡NO SEAS COCHINO!

El niño pegó un salto en el que le faltó poco para meterse el dedo en el ojo. Salió corriendo por la puerta, y lo escuché tropezar con las cajas del pasillo. Instantes después entraba su madre con el niño detrás, y no para reñirme sino para darme el problemita del CD, que era un pego de los codecs del audio.

El niño estaba mansito, mansito, al ladito de mamá. Me miraba con disimulo, incluso para saber si diría algo de su actitud. Pero no pasó nada…

Virgilio espero salir mucho en tus sueños, o que te saliera al menos durante unas semanas, pues de esto hace ya un par de años o tres. Mi venganza fue pequeña para los veinte minutos, – así a ojo calculados -, que me hiciste perder por tu mala educación, pues salí sobre las 18:45 en algo que más de una hora no hubiera tardado.Yo desde entonces y gracias a ti no me planteo tener hijos pues si me sale uno como tú, o aparezco en el 20 minutos o le rallo dos Valiums en cada vaso de leche.

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~ por Kin El Bravido en 09/08/2007.

4 comentarios to “Este niño es un por culo”

  1. Jajajaja por qué me suena tanto esta historia? y por qué me suena tanto el final de ella? ” … gracias a ti no me planteo tener hijos pues si me sale uno como tú, o aparezco en el 20 minutos o le rallo dos Valiums en cada vaso de leche.”

    Es por ello que tengo un perro y no un niño 😛

  2. yo trabajando de vigilante de piscina alucino con los críos, y más con los padres. a un niño le digo que está prohibido correr y se la suda a él y a su padre. luego se cae y se hace una herida y no se la hace el padre, se la hace el pobre, que no tiene un padre que le diga que no se puede correr.

    Esto es sólo un ejemplo. Espero que si soy padre algún día educar bien a mis hijos porque tela…

  3. Yo estuve trabajando de cajera y habia un niño que no hacia más que apagarme el ordenador cada vez que venía, y encima la madre le reía la gracia diciendo: A su padre también le hace lo mismo.
    Hasta que un día le solté: pues a ver cuando me sorprendes y te lo traes atado (jajaja)

  4. Lo peor de todo es que esos niños de mayores se convierten en unos c… como sus papis…

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